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PILOTOS POR UN DÍA

El pasado martes 15 de noviembre, hicimos una salida muy emocionante…

Nada más y nada menos que la oportunidad conocer la Base Aérea de Matacán.

Salimos todos desde AFIM, y al viaje y la visita se apuntaron Mery y Ana Suárez, la concejala de bienestar social.

Tras un corto viaje en autobús, llegamos a la base. ¡¡Menudo recibimiento!!,

Nos estaban esperando a la puerta ¡con fotógrafo y todo!

Todos fueron muy amables, nos saludaron uno a uno y nos hicieron sentir importantes desde el primer momento.

 

Entramos en una sala muy grande donde nos tenían preparado un desayuno al que no le faltaba detalle, desde zumo, café, cacao hasta las pastitas… ¡parecía una gran celebración!

Después de coger fuerzas, nos dispusimos para la aventura.

Eso de adentrarse en los edificios del ejército siempre da un poco de cosita, pero enseguida nos hicieron sentir como en casa.

Primero vimos un vídeo en el que nos explicaron cómo era la Base Aérea, qué hacían allí y por qué aparece una liebre en su escudo.

 

Después nos llevaron a la sala dónde se forman los controladores aéreos. Fue muy curioso porque había una pared enorme con un cielo que se proyectaba en ella y por el que iban apareciendo los aviones. Se podía poner el cielo y los aviones que se quisiera. ¡Hasta empezó a nevar!

Era como ir dentro del avión. Y alguno hasta se mareó un poquito…

De ahí nos fuimos al Planetario. Esa fue una de las partes más chulas porque entramos en una sala circular que tenía en el centro una máquina construida en el año 1923 ¡la más antigua del mundo!. Fijaos si es importante que hasta tiene nombre: Celeste I.

 

Pero lo mejor llegó cuando apagaron las luces…¡¡sorpresa!! El techo se llenó de estrellas y planetas.

Nos contaron como hacían los exámenes antiguamente los que estudiaban para piloto, ¡tenían que saber la hora fijándose en la posición de las estrellas y los planetas! ¡¡Qué difícil!!

Quedó muy claro que en esta Base estudian los mejores de los mejores.

 

Pero esto no había terminado y, después de la visita al Planetario, nos subimos al autobús y nos pusimos rumbo a las pistas.

¡Allí nos esperaban por fin los aviones!

Lo primero que aprendimos fue como funciona su camión de bomberos, pudimos preguntarlo todo, hasta pudimos montar y sentirnos por un momento como los héroes que apagan los incendios.

 

Después pasamos al hangar (ya sabéis, un sitio super grande donde guardan los aviones). Subimos a un avión de carga, de la patrulla Búho, otro animal, nos explicaron que cada patrulla tiene un animal, por ej, en Getafe es el Azor, como nuestro compañero, eso nos hizo mucha gracia… Bueno, AFIM, también tiene su animal, ya sabéis, el avestruz ¡¡como los de aviación!!

También aprendimos que esos aviones se pueden utilizar para muchas cosas, transportar mercancías, personas, incluso coches, y también para que los paracaidistas se tiren desde ellos (nos atrevemos a casi todo, pero para esto del paracaidismo… no salió ningún voluntario)

¿Sabéis cuánto cuesta una rueda de avión?

¡¡¡50.000 €!!! Ni nos atrevimos a preguntar por el avión entero…

También vimos dos caza de esos que van súper rápido con el morro puntiagudo y uno tenía un dibujo muy chulo pintado en la cola.

Para terminar la visita, nos hicimos una foto fuera con otro avión enorme, unos segundos antes de que empezara a llover. Nos tocó correr un poquito pero mereció la pena. ¡Vaya que si mereció!

Desde aquí agradecemos a todo el personal de la Base que no pudo ser más amable y que se desvivió por enseñarnos y mostrarnos la parte más emocionante de su trabajo. También a la concejala Ana Suárez y a Mery que nos quisieron acompañar y vivir con nosotros esa gran experiencia.

                                                                            Sin duda, ¡¡nos quedamos con ganas de más!!

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